
Lo primero que os recomendamos, es que deis una vuelta por el
casco antiguo de la capital, Solsona, y visitar su Catedral.
Encontrareis algunas plazas de aparcamiento reservado para minusválidos cerca del
club de jubilados Sant Jordi, en la Avenida Mare de Deu del Claustre
(las plazas están en la pendiente de acceso a
un aparcamiento). Debemos tener en cuenta que las calles del Casco Antiguo
son de mucha pendiente y esto nos puede dificultar un poco el paseo (el viernes es dia de mercado).
Para entrar a la Catedral, hay que salvar el escalón de la puerta
(esos dobles, típicos de las iglésias) por lo que necesitaremos que nos ayuden
(esto pasa en todos los edificios religiosos que hemos visitado!).
Una vez salvado el pequeño obstáculo de la puerta, en el interior
no hay más problemas. La Catedral, de estilo gótico conserva
los tres ábsides y el campanario del templo románico primitivo.
También existen el Museo d’Eines de Tall y el Pou de Gel, pero ninguno de
los dos equipamientos son accesibles para sillas de ruedas, porque tienen escaleras.
También se puede visitar el Museu Episcopal al lado de la Catedral, en la Plaza del mismo
nombre, que tiene una entrada adaptada (al menos consta el símbolo, nosotros
no fuimos).

Ahora seguiremos hacia El Miracle, Santuario Mariano que pertenece el municipio de
Riner, donde se explica que la Verge Nena se apareció a unos pastores en el año
1458. Se puede aparcar en la zona exterior del Santuario sin demasiados problemas y acceder al mismo
por la plaza principal. En la entrada de la Iglesia volvemos a encontrarnos con el mismo
problema del escalón, pero esta vez mas bajito. Una vez dentro podremos contemplar
el retablo de estilo barroco catalán, obra del escultor Carles Morató.
El Monasterio está gestionado y atendido desde 1901 per monjes
benedictinos procedentes de Montserrat.
Siguiendo un pequeño camino (difícil para sillas de ruedas) llegamos hasta
la Capilla de la Desaparición donde explican que desapareció la Virgen.
En el Monasterio tienen celdas y apartamentos (algunos adaptados para personas con
movilidad reducida) para poder realizar estancias bien en familia
o individuales. Os recomendamos visitar su página
web

Después podemos ir a Pinós donde está el Santuario de Santa María (con
rampa de piedra hasta la puerta y luego el escaloncito de siempre). Al lado del Santuario
podremos ver el Hostal más antiguo de Cataluña. También podremos ver (subiendo
con el coche, porque hay que subir a lo alto de un pequeño cerro o colina)
una Rosa dels Vents que marca el centro
geográfico de Cataluña.
Se encuentra al lado de la torre de vigilancia de los bomberos. Tiene muchas escaleras,
es totalmente impracticable para sillas de ruedas; solo podremos acercarnos al pie del mismo.
A tres km. está el pueblo de Ardevol con su torre cuadrada de defensa que también es
digna de visita aunque solo sea por fuera.

A 5 km. de Solsona, por la carretera de Berga, la C26, encontramos la parroquia de Sant
Esteve d’Olius, famosa por su cripta románica (el acceso a la misma es con
escaleras, totalmente impracticable para sillas de ruedas) y justo enfrente podremos ver el
pequeño cementerio modernista obra de Bernardí Martorell inaugurado el 1916, con tumbas
excavadas directamente en la roca (también tiene escaleras). Continuando hacia Navés
encontramos la Iglesia de Santa Margarida de Navés (cuando fuimos, nosotros nos la
encontramos cerrada) y siguiendo el curso del rio Aigua d’Ora por una carretera muy
agradable a nivel de paisaje pero con unas cuantas curvas, a mano izquierda encontramos el
Monumento dedicado al Comte Guifré el Pilòs (a pie de carretera) y bajando
por un caminito (impracticable para sillas de ruedas) encontramos el ecomuseo formado por
un molino y un aserradero muy antiguo (si queremos una visita comentada hay que ponerse
en contacto con la Masía Mas Pujol al telf. 973.29.90.45)
Al final de la carretera encontraremos el antiguo Monasterio de Sant Pere de Graudescales,
al pie de la sierra de Busa, pero nosotros no fuimos. De regreso, otra excursión es
acercarnos hasta el Pantano de Sant Ponç, bastante cerca. Una vez en la presa, podemos dejar el coche
en plazas reservadas para minusvàlidos y pasear por encima viendo el agua a un lado
y el pequeño río al otro.
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Donde alojarse

Nos hemos alojado en la casa de turismo rural Casa Trullàs,
que pertenece al municipio de Clariana de Cardener, aunque se encuentra en las afueras.
Son dos apartamentos de planta baja, cada uno para seis personas como máximo.
El terreno de la entrada es de grava, pero el coche puede dejarse en la puerta.
En el que nos alojamos nosotros
hay un comedor - cocina muy bien equipado (lavadora, nevera, lavavajillas, microondas...),
dos habitaciones (una de matrimonio y otra con dos camas) y dos cuartos de baño. El wc
tiene barra de sujeción, la ducha tiene mampara y el plato de la misma
no está a ras de suelo. Los apartamentos tienen muy buena vista, son muy tranquilos
y la casa de los propietarios está justo detrás. De momento no hay piscina,
pero en el Pi de Sant Just (Olius), a 5 o 6 km dirección Solsona, encontramos una
piscina municipal a mano derecha de la carretera, al lado del Hotel y Restaurant El Pi.
Pagando una entrada podremos entrar y es accesible abriendo una valla que los socorristas
de la piscina nos enseñaran.
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